La vuelta al cole puede ser emocionante... y estresante.
- 31 jul
- 2 min de lectura
Un nuevo año escolar suele traer consigo cuadernos nuevos, nuevos profesores y un nuevo comienzo.
Para muchos estudiantes, también genera nerviosismo.
Comenzar en una escuela nueva, pasar a un grado diferente o adaptarse a compañeros de clase desconocidos puede resultar abrumador, incluso para los niños que normalmente disfrutan de la escuela.
Un poco de nerviosismo es completamente normal. El objetivo no es eliminar esos sentimientos, sino ayudar a los estudiantes a sentirse apoyados durante su proceso de adaptación.

Cada niño se adapta de manera diferente.
Algunos niños se adaptan de inmediato a un nuevo entorno.
Otros necesitan más tiempo.
Es posible que notes que tu hijo hace más preguntas, está más callado de lo normal, tiene problemas para dormir o dice que no quiere ir a la escuela. Los niños más pequeños pueden quejarse de dolores de estómago o de cabeza incluso cuando gozan de buena salud.
Estas son algunas formas comunes en que la ansiedad puede manifestarse durante una transición importante.
Las pequeñas cosas marcan una gran diferencia.
Los padres no tienen por qué resolver todas las preocupaciones.
A veces, lo más útil es simplemente escuchar.
Pregúntale a tu hijo cómo se siente. Deja que hable de lo que le emociona y de lo que le pone nervioso.
Si es posible, visiten la escuela antes del primer día. Recorran los pasillos, busquen el aula o dediquen unos minutos a explorar el edificio juntos. Los lugares conocidos suelen resultar mucho menos intimidantes.
Establecer rutinas consistentes para ir a dormir y para levantarse por la mañana antes de que empiecen las clases también puede hacer que esas primeras semanas sean mucho más llevaderas.
Cuando la ansiedad escolar no desaparece
La mayoría de los estudiantes se adaptan a su nueva rutina después de unas pocas semanas.
Pero a veces la ansiedad persiste mucho después de que hayan comenzado las clases.
Si su hijo está constantemente preocupado, se aísla de sus amigos, tiene dificultades académicas o se vuelve cada vez más sensible, puede ser una señal de que necesita apoyo adicional.
No tiene nada de raro necesitar ayuda durante una transición importante en la vida.
Cómo ayudar a los estudiantes a sentirse más seguros de sí mismos.
La terapia puede brindar a los niños y adolescentes herramientas prácticas para controlar la ansiedad, aumentar su confianza, fortalecer sus habilidades sociales y adaptarse a nuevas situaciones a su propio ritmo.
En la Clínica JBC, brindamos apoyo a estudiantes y familias en cada etapa del año escolar. Ya sea que su hijo comience el kínder, pase a la escuela intermedia, inicie la preparatoria o se mude a una escuela nueva, nuestro equipo está aquí para facilitar esa transición.
Todo nuevo comienzo conlleva un período de adaptación.
Con el apoyo adecuado, los estudiantes pueden ganar confianza, desarrollar resiliencia y comenzar el año escolar sintiéndose preparados para lo que les espera.
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